Cuando crees que el mundo va hacia adelante y sin embargo te desayunas con noticias como algunas de las de esta mañana en los periódicos, no puede sino embargarte cierta negatividad. Y mira que a mi me gusta siempre mirar el lado bueno de las cosas.
Pero en particular esta mañana, leyendo las declaraciones del primer ministro italiano (Berlusconi, a las víctimas: ‘Es como un día en el cámping’) y la reforma en el Gobierno de Zapatero incluyendo a Ángeles González Sinde como ministra de Cultura (González-Sinde ya levanta polémica en la Red), me siento decepcionado con nuestra condición.
Parece que no aprendemos. Es muy digno equivocarse, tropezar con la piedra. Pero es que nosotros tenemos las rodillas desolladas de chocar contra el mismo canto.
¿ Cómo puede un primer ministro elegido en múltiples ocasiones por el pueblo soltar tamaña barbaridad ? ¿ Cómo puede un presidente del Gobierno desoir el clamor de sus ciudadanos con tal de pagar cuentas políticas ?