Basta.
Es lo que llevamos un tiempo gritando hacia dentro las personas, cuando tenemos que quitar la publicidad que nos dejan en el parabrisas de nuestro coche, cuando nos reparten una octavilla de una clínica de sobrepeso cuando apenas tenemos pellejo sobre los huesos, o envían a mujeres correos sobre disfunciones eréctiles.
Todos estos métodos publicitarios, aún presentes a día de hoy, terminarán por desaparecer más pronto que tarde. Bien sabemos que su razón de ser es bien simple: los muchos esfuerzos que implica la personalización de la oferta publicitaria no son asumidos por el mundo empresarial, que opta por bombardear con impactos publicitarios a todo el mundo y punto. Esto tiene una serie de “problemillas”:
- Se tira a la basura gran cantidad de recursos, porque se está llevando publicidad a clientes que por su condición no pueden estar ni remotamente interesados en el producto.
- Se fuerza a recibir el impacto a un potencial cliente. En muchas ocasiones el cliente no desea padecer este impacto, por lo que su reacción es de clara aversión al producto.
- Y sobre todo, y más importante: los clientes, como dije al comienzo, estamos empezando a decir “basta!”.
No me “spamees”. No me molestes. Si crees que realmente tu producto me interesa, empieza por interesarte por mi. Ofréceme tus productos de una forma distinta. No sólo tienes que innovar con tu producto, sino con tu publicidad. Haz que yo te busque a tí en lugar de tú a mí. Multiplicarás así por infinito tus posibilidades de venta.

Ésta es parte de la filosofía que esconde la historieta que representat “Brandland” el pequeño libro de Joan Jiménez que él mismo regala online en su página web. Pese a sus escasas 50 páginas y a que no emplea más de 5 líneas por hoja, la moraleja a extraer es grande. Más bien, yo diría que es un libro con moraleja pero sin relleno. Para mí un acierto de todo punto, que se aplica a sí mismo la filosofía que predica. Espero que lo encuentres interesante.
hablando de los parabrisas…
http://alt1040.com/2008/11/en-malaga-multaran-el-spam-en-los-parabrisas/
Me alegro de que me hayas metido en los feeds hombre!
Ya había leído eso, ya es hora de que el tema de la publicidad se empiece a regular de verdad, y que el mundillo se tenga que renovar. La publicidad debe dejar de ser impuesta, y los impactos publicitarios diarios que recibimos deben estar medidos y controlados, porque los medios para exponernos más cada día crecen con el tiempo, por lo que las leyes deben avanzar en consonancia.