Creo que hay ciertas canciones que tienen un don. Es un no sé qué que qué sé yo, pero es irresistible. Hoy lo he comentado con un par de personas, porque he escuchado en la radio una de los temas que tiene ese efecto sobre mí, el mítico Don`t stop me now de Queen.
No importa la hora, el día, o el momento en que empiece a sonar, que si la escucho alto y a buena calidad soy automáticamente feliz. Supongo que cada uno tiene alguna canción que le produce este efecto. Leí hace tiempo en algún sitio que la música es, tras las propias personas, lo que es capaz de afectar más sobre los sentimientos y estados de ánimo de los humanos. No podría estar más de acuerdo. Por cierto, otro señor cuyas canciones me alegran cada vez que las escucho es Bob Sinclair. En particular, me gusta Together, su nuevo single.
Dejo el enlace al Don’t stop me now (no sé porqué el blog no me deja colgar directamente los videos, tengo que revisarlo), que para el que no lo sepa (como era mi caso hasta hace 10 minutos), fue elegida por los británicos como la mejor canción de la historia para conducir.