Me encanta.
Es como volver a cuando internet sonaba a chirridos y pitidos, cuando el mono Aurelio de Teleline y las descargas a las velocidades alucinantes de 6 kbs/s. Cuando había señores en Yahoo! mirando una a una las páginas y clasificándolas en plan artesanal.
Esta sí, esta no…
Delicious me gusta porque abunda en la idea de la selección de contenidos. Confesada mi preocupación por la sobresaturación de contenidos y herramientas, todo lo que me ayuda a seleccionar información y encontrar perlas en el día a día es santo de mi devoción. Como idea, he de confesar que me gusta más FriendFeed, porque va un paso más allá (podríamos decir que te idealmente te permitiría ser más pasivo). El problema con FF es que no ha tenido apenas penetración en España. Me resulta relativamente raro encontrar gente que use delicious, pero dar con alguien que conozca FF es prácticamente imposible. Se supone que Bret Taylor desarrolló esta herramienta justo para suplir esto, a raíz de crear modelos estadísticos y con ellos perfiles, y así poderme recomendar cosas de gente con gustos parecidos a los míos aunque no les conozca de nada.
Pero Bret no contaba con algo. Que a su maravillosa aplicación se basa en una disyuntiva que no siempre se cumple:
En consecuencia, por ahora, uso mucho más delicious, porque:
Pues eso, que me encanta. Que al principio me resistía a aprender lo que era y ahora lamento cada momento que he pasado sin usarlo. Moraleja: hay que esforzarse en dejar la zona de confort.