La justicia es un concepto creado, no natural. O al menos eso creo yo.
La naturaleza, Dios, la fuerza, o aquel motor en la que creas parece que no responde a reglas, o por lo menos a unas que nosotros alcancemos a comprender. La Justicia, con sus reglas y sus Tribunales para hacerlas efectivas, sólo se corresponde con las leyes humanas, que nos reconfortan y nos amenazan, nos contienen como ciudadanos cívicos. Pero hay muchas cosas que se escapan a nuestro control, y esto nos indigna.
El caso de Jesús Neira es uno de ellos. Ayer, Jesús abandonó el Hospital Puerta de Hierro tras 256 días en él, gran parte de ellos inmerso en coma, en el día de su 56 cumpleaños. Todos sabemos porqué ingresó. Lo que no esperabamos casi ninguno es que pudiese salir perfectamente recuperado y por su propio pie de esta terrible situación.
Desde luego que, pese a todo, uno no puede dejar de sentir como una victoria la recuperación de este señor. La victoria de unos ideales. De que es justo que una persona que defendió a otra indefensa no haya fallecido a manos de un imbécil machista. Pero creo que eso es solo lo que nos gusta pensar. Lo que de verdad creo es que su caso nos debería hacer recapacitar, a ti y a mí, sobre nuestra actitud hacia los demás. Sobre si estamos para los demás cuando lo necesitan. Si tendemos la mano. Creo que todo lo demás, son falacias.
Yo no quería dejar de felicitarte, Jesús, porque tu gesto me conmovió profundamente. Que cumplas muchos más.
Estoy completamente de acuerdo en que hay que pensar que no estamos solos, que no vivimos aislados, y que todos servimos para algo en la vida de los demas.
Muchas veces la gente dice que no hay que meterse en la vida de los demas. Está bien. No hablo de meterme en tu “business” por chusma. Hablo de abrir la boca cuando ves que alguien tiene una duda, de usar tu fuerza cuando otro no la tiene, de apostar por lo justo y lo bueno y no arrinconarse por el miedo de qué pasará.
En Buenos Aires recibí una ostia en un autobus por prevenir un robo. La yanqui ingenua de 20 años que sólo quiso ayudar cometió un grave error en una ciudad donde la gente que te corta el rostro o te mata directamente sin pensarlo por haberte cruzado en su camino, si quieren.
Los demas del autobus, o callados o muertos de miedo. Y nadie reconoció lo que habia pasado. Porque ves, podrian haber sido 3. Los 2 ladrones bajaron pero qué hubiera pasado si se hubiera quedado otro? Qué te hubiera hecho por joder con su trabajo?
Me aconsejaron no meterme más. Que todos saben que deberían cuidar de sus carteras en el transporte público. Yo tambien llegué a esa conclusion estando ahí, en ese ambiente.
Pero qué hubiera pasado si 5 personas viendo lo que pasaba (supongamos, porque quizás fui yo la única que vió todo)se hubieran parado firme y dicho, ‘No, aca no. Andáte y no vuelvas mas.’ Si la gente no tuviese miedo, si la gente retomara su ciudad y su seguridad. Porque le robaron a ella, a la chica distraída, pero mañana seguramente te robarán a vos. O peor.
Entonces. En otras situaciones me “metí” en la vida de los demas, por querer ayudar al turista perdido, a la viejita que le dió miedo cruzar la calle, etc. Quizás acá en España o por lo menos en Sevilla en ciertas partes es menos peligroso ayudar al otro.
Y en Buenos Aires cuántas veces me topé con gente que me quizó robar pero no pasó nada? Varios. Y el chileno de Valparaíso que me preguntó como llegar al subte? Esa vez tuve suerte, fue solo un hombre mayor perdido en una ciudad desconocida.
Uno no puede ir por la vida pensando que lo van a joder. A veces ganás, a veces perdés. A veces das la vida. Pero la vida no es limpia, la muerte no siempre llega a tus 94 años rodeado de tu familia. La vida es así. Y si queremos vivirla mejor, tenemos que meternos en ella.