Con este título, la entrada podría ir dedicada a muchas personas, pero se la voy a dedicar a una personita que me revolvió el alma hace un mes con sus declaraciones públicas.
El señor Díaz Ferrán, Presidente de la CEOE y de la difunta Air Comet.
Y va para él por (de)méritos propios. Porque hay que ser muy sinvergüenza para rechazar la intervención del Gobierno, llegar a navidades con la empresa a puntito de la suspensión de pagos, dejar a muchísimas personas en tierra, y encima descolgarse con las incalificables declaraciones que lo hizo:
“Si yo hubiera querido volar, no lo habría hecho con mi empresa”

Díaz Ferrán
El colmo. Todo el mundo sabe que el público está perfectamente alerta a los vaivenes financieros de cada una de las empresas, no solo del IBEX 35, sino incluso de aquéllas que no cotizan en él. Pero no ya solo eso. Lo peor de todo, es que además de dejar a todos estos incultos financieros en tierra, encima les llama imbéciles, diciéndoles más o menos “que se lo merecen”. Pues muy bien. De chapeau.
Lo mejor de todo es que van sus amiguitos los empresarios y le ratifican y defienden a capa y espada. Pues qué más añadir.
Que así nos va.
A mi sólo me queda el consuelo de que algún amiguito suyo al escuchar la frase dijera “a twitter vas!!”